martes, 12 de mayo de 2015

La sensación de tránsito permanente es excitante, tanto como desafiar la gravedad, tapar el Sol con la mano o romper el silencio. Y es que la inmensidad no es tan grande, ni el futuro tan lejano, porque cuando te miro (a los ojos), con estos otros ojos, me reconozco débil y vulnerable.
Experiencias serán lo único que guarde en mis bolsillos, para viajar liviano, que lo material me quita tiempo, me vuelve pesado y me distrae del Sol
Pasé tiempo escribiendo versos incoherentes, respirando sin sentido, caminando sin rumbo, despeinado y con el mismo buzo. El tiempo me confirmó al oído lo vergonzoso que es sentirse perdido. Le gustaría tener algún amigo, un pariente, un vecino, un perro viejo al cual hablarle, o simplemente un espejo al cual mirarse.
Siempre creí que el tiempo es eso que pasa mientras crecemos, culpable de nuestras arrugas y de nuestros miedos. La máquina de la perfección nunca falla, siempre avanza, nunca para.

Masoca-Masoquista

Masoquista: dícese de la persona que goza con el propio sufrimiento.
Aquel que disfruta del malestar interior, pasaría sus horas soñando en la tortura auto fingida, acabando con cada corte, cada magulladura de su cuerpo.
así me siento a menudo, provocándome heridas y presionándolas con el filo de mis dedos hasta hacerme sufrir. Busco el amor donde no puede ser germinado, busco el camino que no puede ser guiado. En el fondo sé que no quiero ser dominado, por eso tomo mi destino por el lado equivocado. No uso una caña, uso mis manos, se me escapan los frutos, del misterio descifrado.
La proyección me hace daño, pero alimenta mis bastardos días. No busco un destino lleno de flores, no busco la gracia en un andar sin motores. Sólo quiero tus besos, que nadan en mi mar salado. Quiero ver tus muslos ahogados y anclados. Sin pensar en lo que el tiempo nos tiene deparado, sin pensar que tu sonrisa tiene los días contados. Quiero vivir el presente, olvidándome de mi pasado, sin pensar en lo siguiente. Tus caricias me lastiman, me provocan heridas que mañana han de abrir, me provocan un sin sueño y no me dejan dormir. Es que dentro de la perversión, en el amor, siempre es lindo sentir un poco de dolor.