miércoles, 23 de noviembre de 2011

La nueva Derecha y el fenómeno Potter

Años atrás, y sin estar escrito por J. K. Rowling, surgió un personaje que a capa y varita iba a intentar derrotar definitivamente a ese pensamiento liberal y vende patria alimentado en los '90. Personalmente, creo que no fomentó todo lo que predicó, pero hoy prefiero recordar, con cierto romanticismo, si se me permite, la figura que pudo llegar a ser - al menos para mí, a los intereses que quizo defender y a los poderes que combatió en el final de sus días. Pero claro, al igual que en la profecía de la novela infantil, uno de los dos iba a tener que morir.

Hubo un tibio aliento diestro que emanó en la sociedad y que empezó a contagiar a otros de "sangre pura" también. Se fueron ubicando bajo una banderita cobriza, alimonada, casi rubia diría. Como no son dignos portadores de la celeste y blanca, y además no los representaba, tuvieron que recurrir a otros colores para identificarse y luego de una amplia búsqueda, es el amarillo el que hoy usan como bandera o etiqueta. Es un amarillo intenso y penetrante, llamativo. Me recuerda al amarillo que tiñe la cáscara de una banana, el fiel alimento del gorila.

Pero aquí no alcanzarían los conjuros "Patronus" - entre ellos, uno con forma de pingüino - que pudieran liquidar al monopolio "Dementor", que rima con opositor y también con dictador. El que no debe ser nombrado descansa, y otros, toman la posta de esta derecha, que se emociona con Sarmiento y Roca, y reencarna en forma de globos, mensajes apolíticos y títeres danzarines. Con un mensaje vacío y sencillo recauda votos, ya no sólo de porteños y porteñas, sino también de santafesinos y santafesinas. 

Simple, rápido y seguro. Pensemos por un segundo cuántas cosas nos venden con estas tres palabritas mágicas. Y no es capricho marketinero, es lo que la sociedad quiere. Simple, no me quiero complicar. Rápido, tengo cosas que hacer. Seguro, no quiero que me caguen. Esta es la nueva política argenta, pasen y vean.

Cierta estirpe de la de sociedad, se cansó de la política, le da fiaca ir a votar.
Uno u otro, son todos iguales, sólo importa su bienestar.
La Patria Grande se va encogiendo, así es más fácil de controlar. 
¿Si la política se cansa de ellos, quién carajo los representará?

"Macri volvé a la empresa", reclaman algunos lindos rombitos pegados en las calles. Son interesantes, pero hago una pequeña corrección. Macri no va a volver, porque nunca se fue. Macri sigue convirtiendo a ésta, la Reina del Garca, en su propia empresa. Y así vivimos, en relación de dependencia, esperando cobrar el bono a fin de año.

El sueño de la Patria Socialista sigue sin llegar, se hace la "estrellita". Porque sabe, en el fondo, que algunos medio locos, la seguimos esperando.

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